Cap 2. Spell On Me
"Esperaba que el plan hubiera funcionado, de no ser así..."
De no ser así ya me podía ir preparando una excusa para "defenderme" Jay.
No me dí cuenta de que seguía en el suelo hasta que un perro vino a husmearme. Oí como una señora ya mayor, seguramente la dueña del perro, decía algo como "tanta fiesta de noche, y luego no pueden ni llegar a casa... anda Bib". Me levanté tan rápido cómo pude y eché a correr, se habría ido ya el bus? Sí, cuando llegue a la parada ya habían pasado 7 minutos. faltaban 20 minutos para el próximo bus. Vaya, me perdería la clase de filosofía, con lo que me costaba...
Quando llegué faltaba un quarto de hora para que acabase la clase así que decidí esperar en el banco. Volví a sacar la foto, debío de ser ya la séptima vez ya. ¿Por qué? ¿Qué tenía esa chica? ¿Quién era? Algo era, y me faltaba descubrir el qué.
Las dies en punto. Me levanté y me dirigí hacía la classe de arte. Qué sueño tenía.
- ¡¡Yo Rich!!
Vaya susto. Supongo que estaba demasiado ensimismado. No hacía falta girarme para saber que era Jay, pero no me iba a girar, tardaría segundos en estar a mi lado.
- Hola ¿eh?
- hey...
- Ui... A tí te pasa algo.
Ya sabía yo que no había manera alguna de esconderlo. Me decían en varias ocasiones que era y sería un gran actor, sin embargo no podía esconderme en un papel para esconderme a mí mismo.
- ¿Richie? ¿Qué le pasa al chico más popular? vas a defraudar a las chicas niño...
- ¿Sí?...
Que más daba... "Richie", a veces realmente las odiaba tanto. Quizá me veían actractivo, pero podría haber jurado que por dentro estaba totalmente roto. Me sentía vació. ¿Qué querían de mí?, yo no les podía dar nada. Y sinceramente, empezaba a estar harto de dedicar sonrisas a todas horas.
- Rich...
- No Jay, no sé que me pasa ¿vale?
- Pues yo sí se lo que te pasa. Solo hemos empezado las classes hace 2 semanas... ¿y ya nisiquiera te vienes con nosotros de noche por allí, al cine, nada? ¿Por qué esta mania en centrarte tanto en los estudios? Yo sé que llegarás a ser lo que quieres, y también se que no necesitas-
- ¿Y que pasa si no llego? Es muy fácil verlo así desde fuera, no estás en mi lugar, no puedes decir esto.
Estudios. Ni que eso importara mucho entonces. Jay tenía razón, yo lo sabía, todo el mundo me decía lo mismo. Las ojeras no eran por pasar las noches empollando. El desánimo no tenía nada que ver con si estaba contento o no de mis notas. Me apañé para librarme de él, no quería dar explicaciones de algo del que nisiquiera yo sabía el porque. Llegué a classe de inglés y volví a sacar la foto.
- Y si vamos esta tarde?- se notaba que Vincent tenía muchas ganas de ver la película
- Por mí bien.
- Por mí tambien.
- ¿Richie?
- Sí, sí claro, esta tarde.
Eso me distraería. Además, las películas de terror eran de mis favoritas. Estaba seguro de qué solo necesitaba dormir. No tenía motivos para estar en ese estado tan deprimente. ¿Y entonces, qué me pasaba? Esa pequeña reflexión me hizo sentir mejor, simplemente, no me pasaba nada, solo tenía sueño.
Llegué a casa e intente descansar... seguía impossible dormir pero en aquel momento no me molestaba. A partir de ese momento decidí que intentaría volver a ser el mísmo Christopher Richard Stringini que mis compañeros conocían. ¿Por qué me sentía tan optimista tan repentinamente? No importaba.
Jay pasó a buscarme a la hora acordada. No me dirigió la palabra en todo el trayecto. ¿Era impresion mía o estaba él realmente preocupado? Al parecer Jay tampoco conseguía esconderse o intentar aparentar lo que no era, pero al contrario de lo que yo, no pretendía dedicarse a eso. Quería preguntarle si de verdad estaba preocupado, vacilé, pero no lo hice. Sabía que eso le ofendería. Siempre tuvo la fama de ser chico fuerte.
Finalmente, llegamos al centro comercial. No sabía por qué pero Jay aparcó delante del McDonalds. ¿No habíamos quedado para ir al cine? Salió del coche y se dirigió a la entrada del fastfood. Como no me había dirijido la palabra aun, le seguí sin preguntar nada.
Estaban todos ya allí. Hasta Cay, seguramente se encontraría ya mejor, pero parecía igual de cansado que yo por la mañana. No entendía que hacían todos allí, pues supuse que estaría tan empanado cuando Vincent propuso quedar que oí lo que no era. Me acerqué a la mesa dónde estaban sentados el resto de los chicos. Me quité la chaqueta de cuero y la puse en el dorsal de la silla.
No sabía que le pasaba a Izzy, pero ponía la misma cara que cuando veía una chica lo suficientemente atractiva para él, o algo extraordinario. Miré a mí alrededor pero no destaqué nada que pudiera haber despertado la atención de Izzy.
- ¡Vaya Richó, por fín! ¡WoW!.
No me percaté de que se trataba. Pero por algun extraño e invisible motivo, tenía cara de felicidad.


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